La satisfacción de hacer lo que te gusta

¿A poco no?, no conozco mejor sensación que cuando termino algo que me gusta. 

Y no me refiero a que solo cuando termino algo que me gusta siento satisfacción, porque igual me encantan los tacos y siento rico cuando me como un taco.   Pero si que cuando es algo que siento que es muy mío pues siento más rico.

Para llegar a este punto pase por muchas cosas buenas y malas, y la verdad es que más malas que buenas, que al final pues como dicen por ahí lo malo se vuelve bueno y aprendemos algo.

Yo con Ateva he entendido y peleado conmigo misma por muchas cosas, desde que ofrece y cómo ofrecerlo hasta en si seguir o no, y no por falta de ganas o algo así si no porque realmente quiero hacer algo que me caracterice de los pies a la cabeza y para llegar a ese punto estuvo medio difícil.

Confieso que he pasado por una de las crisis más locas de mi existencia y la verdad no tengo idea de cuanto tiempo se llevo o si todavía estoy en ella, pero lo que si te puedo decir es que me he encontrado a mi misma, y ya entendí que no estoy hecha de materiales convencionales, que el barro con el que me hicieron no es de esta tierra, así que ya te imaginas que siempre me siento fuera de todo.

Cuando entendí que no estoy hecha de lo mismo comprendí que estaba bien ser diferente, y que si a mi me pasa a otras mujeres también les pasa, entonces descubrí que existimos muchas locas por el mundo que estamos hechas del mismo barro, que nos gusta ser diferentes y al mismo tiempo asumirlo.

Entendí que no cualquiera esta dispuesta a ser distinta a las demás y eso aprendí a respetarlo, pero también entendí que solo por eso, lo distinto, la gente ataca y se cree con derecho a criticar, eso también ya lo entendí, pero lo que no entiendo es porque si yo entiendo eso los demás no lo entienden y solo se dedican a criticar, que al final opte por seguir mi camino y heme aquí entregada a mi proyecto de Ateva que sé es muy distinto.

Pero al punto en el que estaba, que siempre me voy por las ramas…

Si entiendes lo que realmente eres, aceptas tu propia voz, tus gustos, tus colores, tus formas, tus sensaciones, tus olores, tus visiones y todo lo que eres tú terminas cambiando tu modo de vida, que te da como resultado:

“Hacer lo que te gusta”

Está medio cabrón llegar hasta allá, pero al final llegas y es una satisfacción que no sé cómo explicarla, pero sí sé cómo siente.

Cada vez que pienso como diseñar un bolso es como que me cierro en mi misma y no escucho nada, sé que es solo un bolso, pero es un pedazo de mí, ¡Ahhh que cursi se escucho eso! (y me estoy riendo porque yo no soy así) pero es la neta del planeta, cada que pienso en una pieza no hablo, solo me quedo viendo la pieza en blanco y respiro, después volteo a ver mis telas y empiezo a hacer combinaciones en mi cabeza, entre las texturas, los estampados y los colores, y después solo respiro…

Algunas veces hago un pequeño boceto solo para recordar lo que se me vino a la cabeza, y sigo respirando, te lo hago evidente lo de la respiración porque es donde poco mi atención.

Y así puedo pasar un largo tiempo, algunas veces pensaba que estaba perdiendo el tiempo, pero cuando me entendí, descubrí que era mi proceso y después de ese tiempo llegaba hacer algo que realmente me gusta.

No sé si a ti te pasa, pero si hago las cosas con prisas, aunque me medio gusten pues no siento rico el haber terminado algo, pero si me dejo pasar este tiempo y respiro, me gusta mucho y me da mucha satisfacción el resultado.

Es por eso por lo que en la tienda no tengo mil productos a la vez, cada uno tiene su tiempo y proceso, un día te voy a enseñar fotos de mi taller y verás como tengo piezas iniciadas sin terminar, y es porque siento que algo les falta y hasta llegar a ese punto la suelto para que vaya a ser feliz a alguien hecho del mismo barro que yo.

Ya casi estamos listas…
Perfecto!! muchas gracias

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