Bolsos con sentido, no solo un bolso

Si vamos a hacer bolsos, lo vamos a hacer bien.

Una de las cosas que siempre he buscado en lo que hago es: que sea funcional, que tenga sentido, que no se parezca a nada que se haya visto y que sea agradable a la vista.

¿Para qué hacer lo mismo que otros ya hacen?

La verdad que no sé si a estas alturas es virtud o ya es necedad mía, pero no voy a hacer algo que ya este hecho.

Me gusta hacer cosas distintas, yo sé que no hay nada oculto bajo el sol, y por eso me gusta darles la vuelta a las cosas.

Con esta colección de Re-conciliación estoy empeñada en darle voz al corazón que a lo mejor se me olvido por un rato.

Así que los bolsos tienen ese amigo corazón, y hasta el día de hoy he seguido fiel a esa idea.

Con en gustos se rompen géneros

O algo así no recuerdo como dice, pero lo que te quiero decir es que pa´todos ahí.

Yo recuerdo que cuando empecé a trabajar pues mi mamá me llevo a que me comprar una bolsa de mujer para ir al trabajo.

Bueno recorrimos la tienda, y ella me enseñaba bolsas y yo le decía que eran de señora que no me gustaban.

No me podía ver yo con una bolsa de piel negra, ¡Ay noooooo!!! Para mi era señal de que era una señora.

Pues ese día termine comprando una bolsa vinil color rosa mexicano y de cartera traía una con los Beatles.

La verdad es que no me gustaba ver esas bolsas, por más de marca que sean.

Tenía una amiga que un día llego por mi para irnos de vagas con una bolsa cuadrada color café con grabados victorianos en color beige, y yo le dije:

¿Qué pedo con la bolsa de tú mamá morra??? Jajajajjajaja!!

La tipa se quiso morir con mi comentario porque era una bolsa carísima que le acababan de regalar.

Teníamos 21 o 22 años no más, éramos unas niñas para traer esas bolsas aseñoradas.

Yo en cambio traía un bolso rojo de vinil obvio rojo encendido con miles de llaveros colgados.

Y mira que haciendo recopilación mis bolsos siempre fueron así.

Cuando nació mi primera hija estaba enamorada de la pañalera, dejé de usar bolso y mis cosas las guardaba junto con las de mi bebé, cuando tuve a la segunda la misma historia.

Y así el paso de los bolsos por mi vida.

Llego una temporada que no usaba, solo cargaba mis tarjetas y mi celular no más, decía que me estorbaban todo lo dejaba en el carro.

Yo creo que nunca encontré un bolso que me cerrara el ojo.

Si que tuve mi temporada de bolsos negros, pero más porque me eran funcionales, pero en realidad siempre los traía dentro del carro nunca los porte.

Por eso es que los Bolsos de Ateva me atraen mucho

Cada vez que hago o diseño uno busco la manera de que sea distinto que no sea algo que yo haya visto, y si ya lo vi que sea algo que pueda mejorar y llevar a mi estilo.

Sé que hay muchas locas igual que yo en el mundo y que en algún momento nos vamos a encontrar y se van a sentir identificadas con mis piezas y van a sentir ese apego con su bolso tal como yo lo siento con cada uno de ellos.

Debo de confesar que me cuesta mucho trabajo sacarlos a la venta, cada uno de ellos para mi es mío, y siempre que termino uno me digo este si me lo voy a quedar.

Pero escucho mi voz interna que me dice: “recuerda que es un negocio” además debo de hacer feliz a alguien también.

Cuando pienses en un bolso, piensa en una pieza que te va a acompañar a ti, y que tú eres la que le da vida a ese bolso, no el bolso te da vida a ti.

Como accesorio sabemos que es un complemento, pero si es uno igual que todos o que en la tienda mínimo tienen 20 iguales pues es un accesorio que muchas van a traer.

En cambio, con un bolso con sentido y como pieza única ¿quién chingados va a traer un bolso igual al tuyo?? ¡Pues nadie!!!! Probablemente yo 😊 jajjajaja pero no igual ¡jamás!!

Así que cuando pienses en un bolso piensa en uno que tenga algo que ofrecerte, yo conozco el lugar perfecto y te voy a dejar aquí el enlace 😉

Ateva bolsos boho por gabriela castelo

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